En el corazón del Sistema de Aseguramiento de la Calidad (SAC) de la educación, la región de Atacama vivió dos importantes jornadas que convocaron a profesores de Lenguaje y Comunicación de toda la zona. Las actividades se llevaron a cabo en Copiapó y Vallenar, con una alta participación docente, marcando un paso significativo hacia el fortalecimiento de las prácticas pedagógicas basadas en el análisis de datos educativos.
Erick Bergholz, jefe de la Macrozona Norte de la Agencia de Calidad de la Educación, destacó el enfoque territorial del trabajo realizado:
“Desde el trabajo conjunto con el SAC regional, hemos analizado profundamente los resultados educativos para entender las dificultades que reflejan. Esto no es solo para observar cifras, sino para tomar decisiones pedagógicas fundamentadas en las prácticas esenciales definidas por el MINEDUC”, señaló.
Estas jornadas no sólo promovieron el diagnóstico, sino que también activaron un compromiso con la mejora continua. Desde el Departamento Provincial de Educación de Huasco, su jefe técnico expresó el valor de este trabajo colaborativo:
“Fue una instancia muy provechosa. Los docentes se comprometieron a desarrollar prácticas esenciales que serán monitoreadas por nuestro equipo, y esperamos una segunda etapa para evaluar su impacto. Agradecemos a la Agencia de la Calidad por su apoyo”, señaló con entusiasmo.
Por su parte, Carolina Rodríguez, Seremi subrogante de Educación de Atacama, destacó el carácter articulador de la actividad, señalando que
“Esta acción forma parte de nuestro plan SAC y permitió trabajar directamente con docentes de las provincias de Copiapó, Vallenar y Huasco. Ha sido clave el trabajo con la Agencia de la Calidad, ya que nos permite entregar herramientas concretas que impactan directamente en los aprendizajes de nuestros estudiantes”.
Las jornadas no solo dejaron cifras de participación, sino un importante precedente de colaboración entre docentes, instituciones y organismos del Estado, que apuestan por una mejora continúa basada en evidencia. En una región con desafíos educativos importantes, el compromiso mostrado en Copiapó y Vallenar es una señal esperanzadora de que la calidad educativa se construye desde lo local, con trabajo articulado y foco en los aprendizajes.