Consolidación de la gratuidad (Columna de opinión seremi de educación Raúl Collado Contreras)

jueves 11 de enero, 2018

Acceder a la educación superior sin tener que pagar ni endeudarse para poder estudiar sus carreras, es el sueño que más de 246 mil jóvenes podrán realidad al optar la Gratuidad en 2018, por encontrarse dentro del 60% de los hogares de menores ingresos del país. A ellos, se suman aquellos estudiantes que están postulando a becas y créditos, con lo que este año podríamos llegar a casi 400 mil los beneficiarios a lo largo del país.

Lo que hace unos años parecía un sueño, hoy es realidad para miles de estudiantes que podrán entrar a la universidad o a centros de formación técnica e institutos profesionales adscritos a este beneficio que, en su tercer año, y gracias a la aprobación de la Ley de Presupuesto 2018, permitirá aumentar el número de beneficiados.

Ayer conocimos los resultados del proceso de preselección de Gratuidad, Becas y Créditos para inscritos en FUAS y potenciales renovantes, por lo que nuestros estudiantes ya conocen a qué beneficios podrían optar por cumplir con los requisitos establecidos para obtener financiamiento estatal. En el caso de Gratuidad, esto implica ser chileno o extranjero con residencia definitiva, y no contar con un título profesional o licenciatura terminal. Para las becas y los créditos, se considera principalmente que el alumno cumpla con el puntaje PSU o las notas de Enseñanza Media requeridas.

Entonces el llamado es a estar atentos porque los resultados de asignación se publicarán el martes 20 de febrero. Ese mismo día, comenzará el período de apelaciones que durará hasta el 9 de marzo. Y, para aquellos que no se hayan registrado, o no hayan completado y enviado el formulario FUAS, se abrirá un nuevo proceso de inscripción para acceder a Gratuidad, becas y créditos, que se extenderá hasta el 16 de marzo.

Con gran alegría y satisfacción vemos los resultados de la implementación de la reforma, que hemos impulsado en estos años. Juntos como país hemos construido un Chile más equitativo, más inclusivo, con más justicia social y oportunidades para todos. Hoy más que nunca nuestros jóvenes podrán sentirse orgullosos de estudiar en un lugar que los valora y hace de la educación un derecho, donde sólo el mérito y las ganas de estudiar sea lo que diferencie a un joven de otro.